“Los juegos infantiles no son tales juegos, sino sus más serias actividades”
(Michel Eyquem de Montaigne)

El Juego Heurístico, se trata de un juego en el que el niño o niña descubre por sí mismo, investiga y alcanza un conocimiento. Es una actividad en la que un grupo reducido, entre los 12 y los 24 meses de edad, manipula libremente objetos, explorando sus numerosas posibilidades.

El juego heurístico guarda una estrecha relación con el cesto de los tesoros, pero ¿en qué consiste exactamente? El cesto de los tesoros supone ofrecer a los niños y niñas un cesto con una variedad de objetos que no tienen finalidad aparente, es decir, normalmente objetos de la vida cotidiana y objetos de desecho, ofreciéndoles una gran cantidad de oportunidades de estimulación.

La gran curiosidad que presentan los niños y niñas a estas edades, su actividad espontánea, su creciente destreza manual y su movilidad, se ven cubiertas por este tipo de juegos, de forma que podemos considerarlo como una herramienta para el desarrollo infantil en todos los ámbitos.

Este juego implica habilidades como son: llenar y vaciar, apilar, abrir y cerrar, tapar y destapar, comparar, introducir objetos dentro de otros… Por lo que con este tipo de juego favorecemos que el niño o niña estructure mejor su pensamiento, conozca y manipule los materiales, desarrolle la atención y la concentración, así como que desarrolle habilidades lógico-matemáticas y verbales.

¿Cómo plantear el juego?

 

¿Qué tipo de materiales utilizar?

Los objetos del juego han de ser de fácil manejo, de diferentes materiales en cuanto a forma, dimensión, textura, color, peso y, preferiblemente, de materiales naturales y no de plástico, ya que no transmiten tantas sensaciones táctiles.

Algunos ejemplos de materiales son: tapas, rollos de papel higiénico, chapas, nueces, cadenas de distintos tamaños, anillas de cortinas, rulos, pompones de lana, pelotas, tapones de corcho, conchas, piedras, cajas de cartón, lazos de raso o terciopelo, pinzas de ropa, encajables, paneles, plumas, hojas, botes vacíos…

Las botellas sensoriales constituyen otro recurso con un gran potencial dentro del juego heurístico. Estas son botellas que podemos rellenar tanto de objetos sólidos (pasta, legumbres, pompones, papel, depresores…) como de líquidos (agua, aceite o pegamento, ralentizando el movimiento del sólido que tenga en su interior, ya sea purpurina, bolas de esponja…).
En Travesuras contamos con una amplia gama de estas botellas, entre las que caben destacar botellas con pasta, con pompones, con lana, con brillantina, botellas de la calma, entre otras.

¿Cuál es el papel del adulto?

En este tipo de juego el adulto prácticamente no interviene, sino que es el encargado de crear el ambiente y de observar cómo se desenvuelve el niño o niña con el entorno. Así puede detectar tanto los avances como las dificultades que presenta al entrar en contacto con los objetos.

De hecho, en la Escuela Infantil Travesuras, situada en Málaga, estamos incluyendo prácticamente a diario este tipo de juego con los niños y niñas. Así, algunas de las actividades que realizamos en nuestra guardería son:

  • Cestos con adornos navideños (bolas, espumillón…)
  • La caja sorpresa: una caja con agujeros en su tapa por la que puedan introducir objetos haciéndolos desaparecer.
  • Botellas sensoriales: botellas de plástico transparente con materiales en su interior (tanto líquidos como sólidos).
  • Cajas de láminas de emociones.
  • Jugamos con vasitos de yogur: les damos vasitos de yogur y piezas para que practiquen el meter y sacar objetos.