En esta etapa se asientan las bases de nuestra personalidad en función a las experiencias y las relaciones que se establecen.

En los primeros mil días de vida se producen la mayoría de los circuitos y conexiones neuronales que definen el lenguaje, las emociones, la forma de socializar y la afectividad, es la etapa de mayor plasticidad cerebral.
Los periodos sensibles son ventanas de aprendizaje que si no se estimulan en este periodo será mucho más difícil en la edad adulta.
Es importante en los primeros 3 años de vida:

Seguridad emocional
Estimulación apropiada
Ambiente favorable

Esto dará lugar a un adecuado desarrollo cerebral, bases de seguridad y confianza.

La etapa 0 a 3 va más allá del plano asistencial y mucho más allá de la innovación educativa.  Se trata del período donde se asentarán todos los demás aprendizajes posteriores, tanto emocionales, cognitivos, sociales, motores...  La escuela infantil debe ser donde se construya la base principal del sano y feliz desarrollo infantil.

Se trata del periodo más significativo de una persona que puede diferenciar toda su vida.

Educar  niños  y  niñas  que  sean  personas  capaces  de transformar  el  mundo.

Cultivar cerebros sanos y felices, para convertirse en miembros activos de la sociedad, personas críticas, responsables, autónomas, capaces de crear relaciones sólidas y estables, que sepan desenvolverse en el mundo.

Si conseguimos niños mejor educados, se van a convertir en adultos que tomen mejores decisiones, que sepan reconocerse a sí mismos, amarse, amar a los demás y amar a nuestro planeta. 

La primera infancia es la clave del desarrollo humano.