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Elección de los juguetes para Navidad

«Le quise hacer el mejor regalo que tengo… le di mi tiempo» Albert Ureña.

Comenzamos el mes de diciembre, sin dudas, el mes más mágico para nuestros peques. 

¿Recuerdas la sensación que llegaba a tu corazón por estas fechas? Es una época en la que, cuando somos niños, creemos en lo imposible. Pensamos que cualquier cosa que creemos necesitar llegará a nuestras manos por arte de magia. A nosotros, los adultos, también nos hace especial ilusión estas fechas, ya que da lugar a esos encuentros con las personas que más apreciamos. Son momentos perfectos para abrazarnos y besarnos como quizá hace tiempo no hacemos, y también para recordar a aquellas personas que dejan ese hueco en la mesa en la que brindamos, pero sobre todo en nuestro corazón. 

Con la Navidad también llegan esos espacios en los que intentamos averiguar cuales son los regalos perfectos para nuestros niños y niñas. En este post vamos a hablar sobre ello, esperamos que te ayude  a la hora de decidir esos detalles especiales para los peques que tienes en tu vida. 

Para empezar, no debemos olvidar que nosotros también fuimos niños. La única diferencia que tenemos con ellos es que ya contamos con la suerte de tener un gran camino de la vida recorrido. Antes de adentrarnos en el tema, nos gustaría compartir contigo algunos datos curiosos: El Artículo 27 de la Constitución Española habla sobre la educación, “la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana”.  ¿Te has planteado alguna vez de dónde proviene la palabra “educar”?  Las palabras nacen con un significado que a veces desconocemos, ya que en algunos casos, con el paso del tiempo, se van transformando hasta perder su significado original. Educar, es una palabra latina formada por dos partes, “ex ducere”: ex (fuera) y ducere (traer). Por lo que significa “traer fuera de cada uno de nosotros aquello para lo que nacimos”, que cada uno pueda desarrollar lo que realmente es. Ahora bien, ¿Qué queremos traer a nuestros peques para que desarrollen aquello que son? ¿Cuál es la mejor manera de educar a la infancia? ¿Cómo aprendía cuando era un niño o niña? Imaginamos que ahora mismo puedes tener en la mente la palabra jugar. Así es, los más pequeños de cada casa aprenden jugando. Cada niño y niña tiene “ese algo” que es lo que más le gusta, para lo que nació, su talento, vocación, y, a lo largo de su vida irá aprendiendo todo aquello que necesita para descubrir cuál es la suya. Todo esto debe llevarse a cabo en un clima relajado, divertido y agradable, ya que, de esta forma, es cuando crecen de verdad. Por lo tanto, la elección de los juguetes es una tarea a la que los adultos debemos dedicar su espacio correspondiente. Y ahora podrías pensar, si, muy bien, pero… ¿Qué debo tener en cuenta para elegir esos juguetes? 

Los juguetes tienen que divertir, ya que esa es su principal función; ahí es cuando se produce la magia de “aprender jugando”. Ahora bien, ¿Qué características debe tener el juguete que voy a comprar para que se pueda considerar educativo?

  • Adecuados a la edad. En este caso, los fabricantes de los juguetes nos lo ponen fácil, ya que en las cajas aparece por escrito, aun así, se trata de un tema bastante complejo. No es lo mismo un primer hijo que un segundo, lo más probable es que un hermano mayor siga exactamente las instrucciones de esa caja del juguete, pero ya el segundo ha convivido con ese objeto, ha experimentado, se lo ha llevado a la boca y ha visto a su hermano jugar, por lo que será mucho más hábil. Esto no significa que sea “más listo”, si no que ha tenido conocimiento de ese material mucho antes que su hermano. Por lo tanto, los fabricantes ponen una orientación y somos los adultos los que tenemos que poner nuestra sabiduría. Los adultos tenemos la tendencia a adelantarnos, y es algo que debemos corregir, ya que a veces nos confundimos y quemamos etapas antes de tiempo, y es muy importante que los pequeños utilicen juguetes adecuados a su edad. Teniendo en cuenta estas dos ideas, debemos buscar un equilibrio entre el conocimiento que tenemos sobre nuestro peque y su edad, ya que de esta forma podremos elegir más adecuadamente.
  • Estimuladores en cualquier aspecto del desarrollo. Es decir, que a los niños y niñas les den ganas de mirar, observar colores, sombras, medidas… que estimulen la acción. En este sentido, es muy importante la variedad, tener un buen repertorio que den lugar a distintas posibilidades, siempre buscando el equilibrio, ya que un exceso de juguetes puede conseguir un efecto contrario y es que se quiten las ganas de jugar. 
  • Juguetes que den lugar a la creatividad, que realmente despierten esas ganas de pensar, tocar, investigar, explorar, curiosear, imaginar, descubrir, observar o crear. Esos juguetes son puntos de inicio, ya que crearán historias en las que ellos son los protagonistas de ese juego que van a llevar a cabo.
  • También es importante que inviten al movimiento, ya que hoy en día debido a las tecnologías, pasamos muchas horas sentados y por lo tanto, los niños y niñas también. Es un buen momento para regalarles patines, bicicletas, triciclos o cometas para hacerlas volar, todos aquellos juguetes que permitan esa movilidad.
  • Juguetes que den lugar a la cooperación, tanto con la familia como con su grupo de iguales. De esta forma comienzan a aprender a medir, oponerse, superarse, negociar, esperar, a ganar, a perder o esperar turnos.
  • Por último, y no por ello menos importante, los adultos debemos escoger esos juguetes desde el amor, pensando en el niño o niña que va a recibir ese regalo. Ya no solo pensando en su edad, sino también en aquello que verdaderamente le gusta, sus hobbies y aficiones. 

Nos gustaría terminar con algo que no debemos olvidar los adultos y es que no hace falta tenerlo todo. Es importante que cuando los peques decidan hacer su carta con nosotros, no llevemos el proceso como si de una lista de compra se tratara. Cuando pensamos en aquello que verdaderamente nos hace ilusión, y no en aquello que queremos, se nos pueden llegar a aparecer cosas imaginarias. Lo mismo le pasa a los niños y niñas, quizá, al pensar que les encantaría hacer una excursión con sus papás y mamás por la montaña o la playa les lleve a elegir una cometa para volar como regalo.

Esperamos que esta publicación os sirva como apoyo para decidir esos regalos de Navidad y que disfrutéis jugando juntos. En siguientes publicaciones seguiremos compartiéndonos para continuar juntos este camino de educar desde la consciencia y el amor.