Ya es hora de entender que este desastre cultural no se remedia ni con plomo ni con plata, sino con una Educación para la Paz […]. Una educación inconforme y reflexiva que nos incite a descubrir quiénes somos, en una sociedad que se parezca más a la que merecemos. Gabriel García Márquez

Ojalá acabar con la violencia fuera tan sencillo como poner una vacuna que nos inmunizara contra ella para siempre. Esa vacuna existe, pero no es un fármaco: es la EDUCACIÓN. 

Y es que la educación tiene el potencial de dotar a las personas de las herramientas necesarias para hacer innecesaria la violencia.

En la Escuela Infantil Travesuras tomamos consciencia de este hecho, y es por ello por lo que uno de nuestros objetivos es construir un modelo de escuela en el que la convivencia pacífica sea una realidad.

Ayer celebramos la importancia de este día uniéndonos a la campaña “La vacuna del buen trato”, propuesta por UNICEF. Junto a los peques, definimos las acciones que destruyen la paz, y las englobamos en un virus al que hemos llamado MALBRUTUS. Estamos decididos y decididas a decirle ADIÓS… ¿CÓMO? Con la vacuna del AMOR.

Pero para lograr la PAZ no es suficiente dedicarle un día del calendario escolar. Un único día en el calendario escolar, por muy importante que sea, no va a convertirnos en ciudadanos pacíficos y comprometidos con la paz.

Para lograr la paz tenemos que aprender a evitar la violencia y comprometernos con formas pacíficas de resolución de conflictos en nuestro día a día, lo que incluye una apuesta educativa por la no-violencia en nuestro centro educativo. 

PUESTO QUE LAS GUERRAS NACEN EN LA MENTE DE LOS HOMBRES, ES EN LA MENTE DE LOS HOMBRES DONDE DEBEN ERIGIRSE LOS BALUARTES DE LA PAZ. UNESCO, 1980

De acuerdo con Toh (2007), “para alcanzar una cultura de paz es clave educar para la compasión; lo cual no es posible sin educar para alcanzar la paz interna, la solidaridad, la responsabilidad, o la justicia; como tampoco se puede alcanzar la justicia, sin educar antes en los Derechos Humanos, las responsabilidades y el respeto”.  Para ello propone la metáfora de los SEIS PÉTALOS DE LA EDUCACIÓN PARA LA PAZ, que se centran en:

  1. Educar para vivir con justicia y compasión.
  2. Educar para promover los Derechos Humanos y las responsabilidades.
  3. Educar para construir el respeto cultural, la reconciliación y la solidaridad.
  4. Educar para vivir en armonía con la Tierra.
  5. Educar para cultivar la paz interior.
  6. Educar para desmantelar la cultura de la guerra.

Todos estos pétalos nutren nuestro Proyecto Educativo, además de la mentalidad de todas las personas que formamos parte de este proyecto. Porque el primer paso para llegar hasta la paz está en NOSOTROS MISMOS.