“Cuando un/a niño/a abrumado por sus emociones haga un berrinche, es nuestro trabajo compartir nuestra calma, no empeorar el caos”

La Educación Emocional es una de las bases del BIENESTAR de los pequeños y pequeñas, por eso en la Escuela Infantil Travesuras es un pilar básico de nuestra práctica educativa.
No sólo trabajamos las emociones con los niños y las niñas, también con las SEÑOS y las FAMILIAS. Junto con Sandra, vamos dando pasitos en el camino hacia la regulación emocional, y estos días los estamos enfocando a cómo gestionar las RABIETAS desde la CALMA. El pasado viernes en nuestra ESCUELA DE PADRES Y MADRES, esta semana en el AULA con los peques y continuamente en la FORMACIÓN de las seños.

¿CÓMO PODEMOS ACTUAR ANTE UNA RABIETA?

Lo primero que tenemos que hacer es ACEPTAR que las rabietas son normales en el desarrollo de los niños, es un paso fundamental que nos informa de que nuestros hijos van creciendo, van siendo cada vez más autónomos.
La gestión de esta etapa del “NO” es vital para el DESARROLLO y la REGULACIÓN EMOCIONAL.
Si le damos todo lo que piden porque nos dan pena y no les damos el espacio para expresar su rabia cuando no pueden lograr algo, nos encontramos con niños irritables que no paran de estar enfadados con el universo, que nunca están contentos, con poca empatía hacia el resto de sus iguales…
Si por el contrario cuando les decimos que no y rabian nos enfadamos mucho con ellos y cambiamos su emoción de enfado por miedo, estamos construyendo un cerebro al que le va a costar más trabajo regular sus emociones, un cerebro más estresado que se enfada o asusta con facilidad.

¿Qué hacemos pues para GESTIONAR las rabietas de nuestros peques desde la CALMA?

LA IDEA ES: RESPETO TU EMOCIÓN TU ENFADO Y LO HACEMOS EN UN SITIO DE SEGURIDAD

En nuestra guardería Travesuras, situada en Málaga, todas las emociones están permitidas. Es por ello que hemos creado espacios que permiten a los niños y las niñas expresar su rabia, su miedo, su dolor… de un modo SEGURO. Así, cada clase tiene un RINCÓN emocionado con un espacio para la CALMA, en el que los peques pueden encontrar colchones, un contenedor de gritos, botellas de la calma, cojines, pañuelos, churros, guantes de boxeo…
Al principio no es fácil que él niño vaya a ese espacio a sacar el enfado, pero la idea es que nos ayuda a validar su emoción sin reprimirla. La mejor manera de usar este espacio del enfado es dando EJEMPLO. Por eso las seños no sólo enseñamos a usarlo mediante el juego, sino que los usamos cuando los necesitamos.

¿OS ANIMÁIS A CREAR VUESTRO RINCÓN DE LA CALMA EN CASA?