“Con disciplina positiva enseñamos, educamos, preparamos, entrenamos,  construimos habilidades y nos centramos en soluciones de forma respetuosa”

La palabra disciplina puede hacernos sentir rechazo por las connotaciones negativas que puede implicar, sin embargo, su significado viene del latín “disciplini o discipulus” y hace referencia a “enseñar”.
Para lograr una enseñanza en positivo, tenemos que equilibrar la balanza entre libertad y libertinaje, y para ello son clave los LÍMITES.
Si  sólo se cubren las necesidades de los niños o de los adultos, pero no ambas, la balanza siempre estará inclinada hacia un lado.
Sin duda, los niños NECESITAN LÍMITES.

Imagina que vas conduciendo por una carretera en la que no hay ninguna señal de tráfico: ni líneas, ni semáforos, nada… ¿Sentirías seguridad? ¿o bien miedo, desconfianza…?
Lo mismo les ocurre a los peques cuando no poseen límites.
Sin embargo, cuando se los ofrecemos, les estamos ofreciendo también seguridad en cada momento y en cada espacio.
Dar libertad a los niños NO implica no poner límites, al contrario. Para disfrutar de espacios libres es IMPRESCINDIBLE que todos tengamos claras las normas que rigen esos espacios para no ir buscando la aprobación del adulto en cada paso.

Es por ello que en la Escuela Infantil Travesuras, dividimos nuestros espacios en ambientes o rincones, y dotamos cada uno de ellos de NORMAS y CARTELES con imágenes reales que ayudan a los niños y las niñas a ordenar los materiales y dejar el ambiente recogido antes de pasar a otro.

¿Qué NO es libertad?

– Dejar hacer por encima de todo.

LIBERTAD es…

– Dar oportunidad para valorar y decidir con responsabilidad.
– Escuchar al niño, atenderle y ofrecerle espacios y recursos que no supongan un peligro para él.
– Dar pie a la toma de decisiones y el pensamiento crítico.
– Permitir SER, en lugar de hacerle al niño ser algo que queremos.

Aquí os dejamos los 5 CRITERIOS de una disciplina positiva según su autora, JANE NELSEN.

  1. Es amable y firme al mismo tiempo (respetuosa y motivadora)
  2. Ayuda a los niños a sentirse importantes (conexión)
  3. Es eficaz a largo plazo.
  4. Enseña valiosas habilidades para la vida (respeto, habilidad para resolver problemas, participación, colaboración, responsabilidad…)
  5. Ayuda a que los niños desarrollen sus capacidades y sean conscientes de ella.