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Día Universal del Niño

«Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad» Karl Augustus Menninger.

En tres días será un día muy especial para nosotros, ¿Podéis imaginar por qué? Vale… el título nos ha delatado, aquí estamos para compartirnos de nuevo.

El 20 de noviembre es un día dedicado a la infancia, a todos los niños y niñas del mundo, ya que se celebra el Día Universal de los Derechos del Niño

Esta jornada mundial tiene como objetivo concienciar a la sociedad de la importancia de trabajar por lograr el bienestar y el desarrollo de todos los infantes.

A lo largo de la historia, la concepción del niño ha ido cambiando, pasando de ser un sujeto pasivo de derecho a ser una persona capaz de ejercer y exigir sus derechos. El niño o niña ya no es patrimonio de los adultos, sino que debe ser respetado como persona, que cuenta con una creciente capacidad para involucrarse e influir en los procesos de decisión que inciden en su vida, sean de la índole que sean. 

¿Cuál es la clave para lograr este respeto a la infancia? La escucha activa.

Escuchar a los niños de manera activa significa reconocer su argumento, valorar su idea y explicar la situación de una manera clara y sencilla.

Hasta aquí parece fácil, ¿verdad? Escuchar y atender la necesidad. Lo difícil surge cuando hablamos de respetar a la primera infancia, esa que aún no logra expresarse como un niño de mayor edad, porque no ha adquirido el lenguaje o no logra entender diversas situaciones. 

¿Cómo va a opinar un bebé si no ha desarrollado el lenguaje oral? ¿Cómo tomar una decisión conjuntamente con un grupo de niños de 2 años? ¿Cómo puedo descubrir y respetar las diferentes preferencias de mi hijo o alumno?

La clave: escuchar con todos nuestros sentidos. La primera infancia, al igual que nosotros, tiene unas necesidades y unos intereses. Es su derecho que sean atendidos y nuestro deber como adultos y educadores, atenderlos. Aunque no haya lenguaje oral, tenemos el instinto, las miradas, los gestos, el llanto, el rechazo, el entusiasmo… Existen tantas formas de comunicar como queramos, lo importante está en saber detectar lo que el niño o la niña nos quiere decir.

Los primeros años de vida de un niño constituyen una etapa en la que se crean las bases fundamentales de la personalidad; donde comenzamos a socializar, donde conocemos al otro y donde empezamos a comprender la importancia de ejercer nuestros derechos, donde entendemos cómo podemos vivir en libertad, qué sienten nuestros iguales y cómo podemos ponernos en su lugar. 

Todo lo que los infantes vivan y experimenten en esta etapa determinará su futuro como adulto. Así pues, los mayores que les acompañamos tenemos un compromiso con ellos y con la sociedad en general, porque somos quienes acompañamos a los niños y las niñas en esta etapa tan crucial para su desarrollo, y, por tanto, somos responsables de construir la ciudadanía junto a ellos y ellas. De ahí la importancia de atender sus necesidades ahora, porque son claves para su desarrollo como persona.

Freire, en el marco de su Teoría de la Acción Dialógica, destaca que “no hay palabra verdadera que no sea una unión inquebrantable entre acción y reflexión y, por ende, que no sea praxis”. O dicho de otra forma, todo compromiso conlleva una acción.

No basta con celebrar el 20N, se trata de cambiar la mirada que tenemos los adultos hacia la infancia. Sólo así lograremos ser conscientes de lo necesario que es respetar sus derechos, tanto para ellos como para toda la sociedad mundial.

En la Escuela Infantil Travesuras lo tenemos claro y es por ello que nuestra principal motivación como Centro Referente en Derechos de la Infancia es darle voz a la infancia a través de la participación. Escuchamos y detectamos sus preferencias y necesidades para crear nuestro proyecto educativo. Todas nuestras acciones giran en torno a los niños y a las niñas, sólo así lograremos respetarlos.

Y tú… ¿Pones en práctica la escucha activa con la infancia? Si aún no lo sabes, te proponemos algunas preguntas que te harán reflexionar sobre ello:

  • ¿Cómo actúas cuando tu peque no quiere comer?
  • ¿Qué haces ante una conducta repetitiva del niño que no te gusta?
  • ¿Con qué frecuencia le pides opinión para organizar planes/actividades?
  • ¿Ofreces alternativas cuando le dices NO a algo?
  • ¿Le has retirado el pañal o le has acompañado en el proceso de dejar el pañal cuando estaba preparado?
  • ¿Qué harías ante un niño que experimenta una rabieta porque no le apetece hacer algo?

Ahora que has reflexionado… ¿Crees que estás escuchando a la infancia de forma activa?

Si tu respuesta es afirmativa significa que estás contribuyendo a que los niños tengan una infancia sana que les ayudará a ser adultos conscientes que se aman a sí mismos, que aman a los demás y que aman al planeta. ¡Sigue así!

Si crees que no logras esta escucha activa o encuentras dificultades para hacerlo, no te preocupes. Aún estás a tiempo de trabajar para conseguirlo. La clave está en ti. Comienza por cambiar la mirada, la concepción que tienes del niño. Recuerda, los niños no son patrimonio de los adultos, ni personitas; son personas que deben ser respetadas. 

Feliz Día de la Infancia a todos los niños del mundo y a todas las personas que trabajan cada día por su reconocimiento y sus derechos.

En esta publicación hemos estado hablando sobre una frase de dos palabras que tiene un gran significado para nosotros: “escucha activa”. Si esta publicación se te ha quedado corta, en siguientes trataremos este tema con más profundidad. Seguimos caminando juntos.